Colombia: Violencia, Democracia y Derechos Humanos.
En el este libro Estanilao
Zuleta hace referencia como enfoque principal a la democracia participativa e
igualitaria como el fundamento de toda la sociedad que se basada
estructuralmente en lo cultural y lo social, además de también referirse a unos
derechos humanos que se garanticen para que se disponga de la verdadera
libertad del hombre como ser humano con respecto a la vida, no ante ni los
impuestos, ni la ley o los regímenes. Utilizando para ello el caso de la
sociedad que tenemos hoy en día, la sociedad colombiana.
Con respecto a Zuluaga, sin demeritar que los conceptos
democráticos actuales sean ciertamente válidos,
pero una verdadera democracia no se debe restringir solo por estar
trazada por las bases meramente del pensamiento mayoritario y por el contrario
se debe estimular el pensamiento de las minorías, creando con esto formas de
libertad de pensamiento para el fortalecimiento de los debates que permitan a
través de un discurso nacional que es aquello que puede llegar a consolidad los
aspectos positivos de los distintos intereses y que trata de unificar los
pensamientos para crear una tesis o llegar a un bien común. Con esto último él
quiere dar a entender que se debe llevar acabo la toma de decisiones acertadas
porque para la sociedad es claro que el hecho que se presenta en las sociedades
totalmente mayoritarias o totalitarias se suele tomar la tendencia de ser una
sociedad absolutista o llegar al nivel de régimen, en algunos casos se
convierten en una especie de excesos racionalistas con carencia total del
sentido artístico en donde se crean lo que son los dogmas y en los peores casos
se pueden crear unas sociedades débiles las cuales son muy vulnerables a la
violencia.
Ahora bien se deben tomar como las bases fundamentales para
una buena democracia es tratar al otro como un igual, darle espacios
suficientes a la crítica y el esparcimiento, poder sostener una ética
igualitaria para así poder lograr una unión y ensamble entre las diferentes
sociedades que la componen, quitándole el lugar actual del concebimiento de la
sociedad actual, la cual es una sociedad de alta falta de cultura, una sociedad
en la que cada uno tiene un tipo de miserias dispersas y de desgracias
aisladas, una sociedad donde muchos suelen pasar por encima de los otros a sin
importarle las consecuencias que esto puede tener.
Los problemas que afrontan la democracia y la participación
no están solo limitados a el hecho de los pensamientos mayoritarios o
totalitarios que oprimen a la sociedad, están también los que se enfocan en
respetar y procurar cuidar los derechos humanos como los conocemos y se esperan
que sean realmente aplicados a la vida cotidiana y al ser humano en concreto,
pues como planteaba Marx “¿De qué sirve que una persona disponga del derecho a
elegir y ser elegido si no sabe leer?”
Y es que si analizamos la sociedad hoy en día nos podemos
percatar que se vive con unos conceptos errados de lo que son los derecho
humanos, ya que principalmente por parte de los intereses de algunas personas y
de la gran desigualdad que circula en todas las sociedades, los derechos
humanos que son destinados a lo que es el respeto de la propiedad, un ejemplo
de esto sería el derecho de cada uno termina donde inicia el derecho del otro.
Si analizamos esto, se puede percatar que esto no es un concepto real de lo que
es la igualdad, ni mucho menos un valido o verdadero estamento para el derecho
de un ser humano o al menos no para el individuo en concreto. Entonces la
igualdad y en sí mismos los derechos humanos debes estar motivados entonces por
algún tipo de ética universal que cubra a todos y que sea clara, que cuando se
refiera a ella no se hable de modo filosófico ni mirando a hombre como un
abstracto, y que por todo lo contrario cuando hablemos de la ética sea una que
abarque los problemas actuales de la sociedad y mire al ser humano desde todos
sus campos. Además como un punto complementario esta ética debe poseer valores
horizontales y no verticales los cuales suelen existir en los pensamientos opresores.
https://www.youtube.com/watch?v=lKWyPa89nfU
https://www.youtube.com/watch?v=lKWyPa89nfU
Otro de los problemas que se presentan en la concepción de
la democracia es que a ésta no se puede llegar por medios extremos ni se logra
alcanzar la igualdad con métodos revolucionarios, pues como es visto por Kant,
estos actos solo desenvuelven más problemas y soluciona muy pocos, teniendo
como principal problema a la violencia.
Un gran ejemplo de lo que es una mala concepción de la
democracia y contradiciendo a lo expuesto hasta ahora es nuestro país:
Colombia, pues gracias a esas erróneas concepciones, a falta de sociabilidad y
de culturización, a esa carencia de desarrollo de las facultades racionales
básicas del hombre (esto se debe en su mayoría a los contextos históricos de la
opresión que acogieron a Sudamérica –Colonización, Santa Inquisición, etc.-)
que llevan a puntos de extrema debilidad a la sociedad y en sí mismo al Estado
que la maneja, representándose como principal consecuencia el desarrollo de la
violencia.
Llegando a este punto y luego de analizar la concepción de
democracia, la participación, la sociedad y la cultura; no se puede negar que
Colombia haya tenido algún tipo de desarrollo muy exhaustivo de la cultura y de
la democracia, donde nos nace un enorme interrogante. ¿Cómo podríamos explicar
la paradójica coexistencia de nuestra prolongada tradición democrática con la
violencia? Para algunas personas esta interrogante se trata de una falsa, pues
se estaría estipulando una premisa que se rechaza: la existencia misma de una
tradición democrática en Colombia. La violencia se toma pues como una respuesta
frente a la falta o ausencia de la democracia, o es simplemente causa directa
de la pobreza que acoge a gran parte de la sociedad, siendo los pobres los principales
actores de esta última.
Pero también nos percatamos que cualquier invitación a
discutir estos temas con quienes niegan de forma férrea las credenciales
democráticas del sistema político colombiano seria llegar a un diálogo de
sordos. En esto Zuleta hace un claro énfasis, dado que en ningún momento le
quita el valor de la democracia que ya existe en nuestro país y todo lo
contrario le adjudica el valor que se merece, enviando el análisis hacia lo que
es la violencia nacional y su coexistencia junto a la democracia, en un sentido
muy profundo, para dar una explicación al hecho paradójico y con esto también
dar soluciones al mismo tiempo.
Desde este punto de vista conceptual se diría que la
violencia puede ser en una parte integral de la democracia, pero no en su forma
de desarrollo y en su funcionamiento. Todo lo contrario, todas las
manifestaciones de la violencia en la búsqueda por el poder serian en sí mismas
aberraciones de la democracia, hasta llegarían a su negación. En estos términos
esta desconsideración conceptual permite realizar un balance más justo de todos
los problemas que tiene la democracia colombiana a lo largo de su historia. Y
permite que a través del balance se identifiquen posibles correctivos y
posibles soluciones.
Luego de haber analizado lo anterior, podemos analizar los
aspectos mas importantes o principales que tiene la violencia y sus
ramificaciones en Colombia, como lo consideran Camacho y Guzman, que piensan
como causas fundamentales de la violencia lo que son las desigualdades
económicas, a la carencia de cultura ciudadana, las enormes falencias del
sistema de justicia y por ultimo la proliferación de la delincuencia común como
un factor nuevo con respecto a los demás.
De lo anterior importarte resaltar cuando se dice: ”la
carencia de cultura ciudadana”. Cuando se analiza la apertura de una sociedad a
la democracia participativa en general se ve cuantificada en la cultura misma.
Con esto nos referimos a que cuando se tiene acceso a esta democracia a la que
le damos u valor de completa la cultura (de la nación donde se aplica) adquiere
una gran cantidad sentido humano, puesto que alcanza un gran nivel de
unanimidad entre las personas, se logra una relación importante en el
pensamiento humano y es un paso significativo a la libertad e igualdad. En el
caso de la sociedad colombiana se nota que a tenido un buen desarrollo de la
democracia, pero falta aun bastante para poder legar al ideal de esta misma, la
carencia de la culturización en nuestro país es grande y esto se ve reflejado
en lo que son las relaciones socio-culturales con la democracia, pues estas
solo llegan a la violencia.
Cuando se hace la relación entre la violencia y la cultura se llega
a la conclusión de que el uso de la agresión es un resultado de las dinámicas
de acuerdo a la situación, de acciones y de respuestas que son causadas por
unas pautas o códigos de comunicación y asociaciones emocionales ya existentes,
las cuales ya fueron culturalmente constituidas. En lo que se diría que son las
construcciones culturales son importantes las nociones de respeto y de
corrección que tienen una fuerte interacción con las nociones cercanas a la ira
y el dolor y nos servirían de marco para las percepciones y la creación de las
conductas de las personas que se ven involucradas, esto da un patrón de
relación de conducta que llega a conducir a la agresión. En este aspecto
nombramos que en el hogar se denota la violencia y el maltrato que se tienen en
la actualidad en el país (una gran característica de falta de respeto y falta de
cultura en general) tienen una gran similitud con relación a la violencia y al
maltrato que se experimenta en el pasado.
Y es un punto importante el pasado, dado que donde se vislumbra la
falta de culturización fue presente en su mayor “influencia”, dado que gracias
a que se desarrollo con una enorme ambición de poder y de la propiedad fue
increíblemente alta, lo cual fue el predecesor de la violencia que se inicio a
ver desde las décadas de los 30's y 40's implementando para esto el horror en
el que se vieron involucrados a los campesinos que eran dueños de grandes
tierras, donde fueron asesinados o expulsándolos de sus tierras hacia las
grandes ciudades en contra de su voluntad. Esto produce que se genere el
movimiento “anti-campesino”, el nacimiento de los grupos guerrilleros y los diferentes grupos armados que tenían como
ideal el apoyo al liberalismo de los campesinos, que se vieron en la necesidad
de defenderse, resolviendo la violencia con mas violencia.
Prosiguiendo en las décadas que siguen, como en una cadena eventos
continuaron naciendo nuevos grupos armados, grupos de insurgentes que tenían
distintas ideologías políticas (FARC, ELN, EPL, M-19) ideologías que con el
tiempo han ido en camino de la extinción, dado que el narcotráfico que todos hemos
conocido en la historia colombiana, es el mayor causante del mal y del terror
que a ido experimentando la sociedad civil. En conclusión distintos tipos de
violencia generalizada que hasta el presente continúan dañando al país,
haciéndole daño al pueblo y consolidando la falsa idea de la democracia que es
imposible de alcanzar con los ideales de ser absolutamente participativa.
Ahora es bueno analizar los rasgos esenciales de la violencia
actual: el paradigma existente entre la democracia y la violencia a lo largo de
toda nuestra historia. Los problemas que se han enumerado anteriormente, tales
como violencia y la carencia de cultura los cuales han actuado como
catalizadores para que la democracia sea algo débil o nada mas que una ilusión
los cuales se aprecian también en el estado. Si un estado es débil esto se
denota en aspectos como la feudalizacion o la perdida de las ideologías que
sufren los partidos políticos que han pertenecido a el estado. Pero el estado
no es débil gracias a lo que se denomina hoy en día violencia política como
tal, es débil gracias a la falta de cultura de la nación entera, dado que esta
a preferido atacar a la violencia con mas violencia, se ha jugado a la guerra
sucia, el estado se limpia las manos de modo fraudulento ante los actos
violentos, también dado a que se hace la “ciega” ante la problemática violenta
en la que se ve involucrado el pueblo y dado que a quebrantado hasta los
derechos humanos ya establecidos. Con esto podemos concluir que no solo los
grupos armados han perdido su ideología, sino que también el mismo estado con
el tiempo a perdido la suya.
Una vez hemos podido analizar los problemas de nuestra nación, nos
podemos referir como conclusión de la relación entre violencia y democracia, se
toma la cita de Zuleta en el texto :”la democracia no es, entre nosotros, una
pantalla jurídica para disimular un propósito oficial de liquidar toda
oposición e invadir todas las esferas de la vida social, pero esta
auténticamente habitada por el terror en toda la trama de sus relaciones.”
y como una pregunta final podríamos decir que ¿que soluciones
podríamos encontrar para poder tener un fin a la violencia de manera
definitiva, para así poder mantener la democracia e incrementar la
participación del pueblo entero, sin que esto afecte la igualdad que se supone
todos tenemos al nacer ?
La respuesta así suene algo simbólica es nunca dejar de intentar y
continuar insistiendo, porque el pueblo colombiano tiene un gran desafío en la
solución de los problemas en especial con los relaciones con la violencia
(especialmente los que tienen relación con el conflicto armado) sin dejar de
lado a la democracia, todo lo contrario creando una democracia mas
participativa que seria la mejor solución, como diría Zuleta como solución de
los problemas colombianos. “Un pueblo fuerte, organizado, capaz de reivindicar
sus derechos, de reclamar sus necesidades, es el único que puede remediar la
trágica debilidad del Estado.”
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