lunes, 1 de diciembre de 2014

Colombia: Violencia, Democracia y Derechos Humanos.

En el este libro Estanilao Zuleta hace referencia como enfoque principal a la democracia participativa e igualitaria como el fundamento de toda la sociedad que se basada estructuralmente en lo cultural y lo social, además de también referirse a unos derechos humanos que se garanticen para que se disponga de la verdadera libertad del hombre como ser humano con respecto a la vida, no ante ni los impuestos, ni la ley o los regímenes. Utilizando para ello el caso de la sociedad que tenemos hoy en día, la sociedad colombiana.
Con respecto a Zuluaga, sin demeritar que los conceptos democráticos actuales sean ciertamente válidos,  pero una verdadera democracia no se debe restringir solo por estar trazada por las bases meramente del pensamiento mayoritario y por el contrario se debe estimular el pensamiento de las minorías, creando con esto formas de libertad de pensamiento para el fortalecimiento de los debates que permitan a través de un discurso nacional que es aquello que puede llegar a consolidad los aspectos positivos de los distintos intereses y que trata de unificar los pensamientos para crear una tesis o llegar a un bien común. Con esto último él quiere dar a entender que se debe llevar acabo la toma de decisiones acertadas porque para la sociedad es claro que el hecho que se presenta en las sociedades totalmente mayoritarias o totalitarias se suele tomar la tendencia de ser una sociedad absolutista o llegar al nivel de régimen, en algunos casos se convierten en una especie de excesos racionalistas con carencia total del sentido artístico en donde se crean lo que son los dogmas y en los peores casos se pueden crear unas sociedades débiles las cuales son muy vulnerables a la violencia.
Ahora bien se deben tomar como las bases fundamentales para una buena democracia es tratar al otro como un igual, darle espacios suficientes a la crítica y el esparcimiento, poder sostener una ética igualitaria para así poder lograr una unión y ensamble entre las diferentes sociedades que la componen, quitándole el lugar actual del concebimiento de la sociedad actual, la cual es una sociedad de alta falta de cultura, una sociedad en la que cada uno tiene un tipo de miserias dispersas y de desgracias aisladas, una sociedad donde muchos suelen pasar por encima de los otros a sin importarle las consecuencias que esto puede tener.
Los problemas que afrontan la democracia y la participación no están solo limitados a el hecho de los pensamientos mayoritarios o totalitarios que oprimen a la sociedad, están también los que se enfocan en respetar y procurar cuidar los derechos humanos como los conocemos y se esperan que sean realmente aplicados a la vida cotidiana y al ser humano en concreto, pues como planteaba Marx “¿De qué sirve que una persona disponga del derecho a elegir y ser elegido si no sabe leer?”
Y es que si analizamos la sociedad hoy en día nos podemos percatar que se vive con unos conceptos errados de lo que son los derecho humanos, ya que principalmente por parte de los intereses de algunas personas y de la gran desigualdad que circula en todas las sociedades, los derechos humanos que son destinados a lo que es el respeto de la propiedad, un ejemplo de esto sería el derecho de cada uno termina donde inicia el derecho del otro. Si analizamos esto, se puede percatar que esto no es un concepto real de lo que es la igualdad, ni mucho menos un valido o verdadero estamento para el derecho de un ser humano o al menos no para el individuo en concreto. Entonces la igualdad y en sí mismos los derechos humanos debes estar motivados entonces por algún tipo de ética universal que cubra a todos y que sea clara, que cuando se refiera a ella no se hable de modo filosófico ni mirando a hombre como un abstracto, y que por todo lo contrario cuando hablemos de la ética sea una que abarque los problemas actuales de la sociedad y mire al ser humano desde todos sus campos. Además como un punto complementario esta ética debe poseer valores horizontales y no verticales los cuales suelen existir en  los pensamientos opresores.

https://www.youtube.com/watch?v=lKWyPa89nfU

Otro de los problemas que se presentan en la concepción de la democracia es que a ésta no se puede llegar por medios extremos ni se logra alcanzar la igualdad con métodos revolucionarios, pues como es visto por Kant, estos actos solo desenvuelven más problemas y soluciona muy pocos, teniendo como principal problema a la violencia.
Un gran ejemplo de lo que es una mala concepción de la democracia y contradiciendo a lo expuesto hasta ahora es nuestro país: Colombia, pues gracias a esas erróneas concepciones, a falta de sociabilidad y de culturización, a esa carencia de desarrollo de las facultades racionales básicas del hombre (esto se debe en su mayoría a los contextos históricos de la opresión que acogieron a Sudamérica –Colonización, Santa Inquisición, etc.-) que llevan a puntos de extrema debilidad a la sociedad y en sí mismo al Estado que la maneja, representándose como principal consecuencia el desarrollo de la violencia.
Llegando a este punto y luego de analizar la concepción de democracia, la participación, la sociedad y la cultura; no se puede negar que Colombia haya tenido algún tipo de desarrollo muy exhaustivo de la cultura y de la democracia, donde nos nace un enorme interrogante. ¿Cómo podríamos explicar la paradójica coexistencia de nuestra prolongada tradición democrática con la violencia? Para algunas personas esta interrogante se trata de una falsa, pues se estaría estipulando una premisa que se rechaza: la existencia misma de una tradición democrática en Colombia. La violencia se toma pues como una respuesta frente a la falta o ausencia de la democracia, o es simplemente causa directa de la pobreza que acoge a gran parte de la sociedad, siendo los pobres los principales actores de esta última.
Pero también nos percatamos que cualquier invitación a discutir estos temas con quienes niegan de forma férrea las credenciales democráticas del sistema político colombiano seria llegar a un diálogo de sordos. En esto Zuleta hace un claro énfasis, dado que en ningún momento le quita el valor de la democracia que ya existe en nuestro país y todo lo contrario le adjudica el valor que se merece, enviando el análisis hacia lo que es la violencia nacional y su coexistencia junto a la democracia, en un sentido muy profundo, para dar una explicación al hecho paradójico y con esto también dar soluciones al mismo tiempo.
Desde este punto de vista conceptual se diría que la violencia puede ser en una parte integral de la democracia, pero no en su forma de desarrollo y en su funcionamiento. Todo lo contrario, todas las manifestaciones de la violencia en la búsqueda por el poder serian en sí mismas aberraciones de la democracia, hasta llegarían a su negación. En estos términos esta desconsideración conceptual permite realizar un balance más justo de todos los problemas que tiene la democracia colombiana a lo largo de su historia. Y permite que a través del balance se identifiquen posibles correctivos y posibles soluciones.
Luego de haber analizado lo anterior, podemos analizar los aspectos mas importantes o principales que tiene la violencia y sus ramificaciones en Colombia, como lo consideran Camacho y Guzman, que piensan como causas fundamentales de la violencia lo que son las desigualdades económicas, a la carencia de cultura ciudadana, las enormes falencias del sistema de justicia y por ultimo la proliferación de la delincuencia común como un factor nuevo con respecto a los demás.
De lo anterior importarte resaltar cuando se dice: ”la carencia de cultura ciudadana”. Cuando se analiza la apertura de una sociedad a la democracia participativa en general se ve cuantificada en la cultura misma. Con esto nos referimos a que cuando se tiene acceso a esta democracia a la que le damos u valor de completa la cultura (de la nación donde se aplica) adquiere una gran cantidad sentido humano, puesto que alcanza un gran nivel de unanimidad entre las personas, se logra una relación importante en el pensamiento humano y es un paso significativo a la libertad e igualdad. En el caso de la sociedad colombiana se nota que a tenido un buen desarrollo de la democracia, pero falta aun bastante para poder legar al ideal de esta misma, la carencia de la culturización en nuestro país es grande y esto se ve reflejado en lo que son las relaciones socio-culturales con la democracia, pues estas solo llegan a la violencia.
Cuando se hace la relación entre la violencia y la cultura se llega a la conclusión de que el uso de la agresión es un resultado de las dinámicas de acuerdo a la situación, de acciones y de respuestas que son causadas por unas pautas o códigos de comunicación y asociaciones emocionales ya existentes, las cuales ya fueron culturalmente constituidas. En lo que se diría que son las construcciones culturales son importantes las nociones de respeto y de corrección que tienen una fuerte interacción con las nociones cercanas a la ira y el dolor y nos servirían de marco para las percepciones y la creación de las conductas de las personas que se ven involucradas, esto da un patrón de relación de conducta que llega a conducir a la agresión. En este aspecto nombramos que en el hogar se denota la violencia y el maltrato que se tienen en la actualidad en el país (una gran característica de falta de respeto y falta de cultura en general) tienen una gran similitud con relación a la violencia y al maltrato que se experimenta en el pasado.
Y es un punto importante el pasado, dado que donde se vislumbra la falta de culturización fue presente en su mayor “influencia”, dado que gracias a que se desarrollo con una enorme ambición de poder y de la propiedad fue increíblemente alta, lo cual fue el predecesor de la violencia que se inicio a ver desde las décadas de los 30's y 40's implementando para esto el horror en el que se vieron involucrados a los campesinos que eran dueños de grandes tierras, donde fueron asesinados o expulsándolos de sus tierras hacia las grandes ciudades en contra de su voluntad. Esto produce que se genere el movimiento “anti-campesino”, el nacimiento de los grupos guerrilleros y  los diferentes grupos armados que tenían como ideal el apoyo al liberalismo de los campesinos, que se vieron en la necesidad de defenderse, resolviendo la violencia con mas violencia.
Prosiguiendo en las décadas que siguen, como en una cadena eventos continuaron naciendo nuevos grupos armados, grupos de insurgentes que tenían distintas ideologías políticas (FARC, ELN, EPL, M-19) ideologías que con el tiempo han ido en camino de la extinción, dado que el narcotráfico que todos hemos conocido en la historia colombiana, es el mayor causante del mal y del terror que a ido experimentando la sociedad civil. En conclusión distintos tipos de violencia generalizada que hasta el presente continúan dañando al país, haciéndole daño al pueblo y consolidando la falsa idea de la democracia que es imposible de alcanzar con los ideales de ser absolutamente participativa.
Ahora es bueno analizar los rasgos esenciales de la violencia actual: el paradigma existente entre la democracia y la violencia a lo largo de toda nuestra historia. Los problemas que se han enumerado anteriormente, tales como violencia y la carencia de cultura los cuales han actuado como catalizadores para que la democracia sea algo débil o nada mas que una ilusión los cuales se aprecian también en el estado. Si un estado es débil esto se denota en aspectos como la feudalizacion o la perdida de las ideologías que sufren los partidos políticos que han pertenecido a el estado. Pero el estado no es débil gracias a lo que se denomina hoy en día violencia política como tal, es débil gracias a la falta de cultura de la nación entera, dado que esta a preferido atacar a la violencia con mas violencia, se ha jugado a la guerra sucia, el estado se limpia las manos de modo fraudulento ante los actos violentos, también dado a que se hace la “ciega” ante la problemática violenta en la que se ve involucrado el pueblo y dado que a quebrantado hasta los derechos humanos ya establecidos. Con esto podemos concluir que no solo los grupos armados han perdido su ideología, sino que también el mismo estado con el tiempo a perdido la suya.
Una vez hemos podido analizar los problemas de nuestra nación, nos podemos referir como conclusión de la relación entre violencia y democracia, se toma la cita de Zuleta en el texto :”la democracia no es, entre nosotros, una pantalla jurídica para disimular un propósito oficial de liquidar toda oposición e invadir todas las esferas de la vida social, pero esta auténticamente habitada por el terror en toda la trama de sus relaciones.”
y como una pregunta final podríamos decir que ¿que soluciones podríamos encontrar para poder tener un fin a la violencia de manera definitiva, para así poder mantener la democracia e incrementar la participación del pueblo entero, sin que esto afecte la igualdad que se supone todos tenemos al nacer ?
La respuesta así suene algo simbólica es nunca dejar de intentar y continuar insistiendo, porque el pueblo colombiano tiene un gran desafío en la solución de los problemas en especial con los relaciones con la violencia (especialmente los que tienen relación con el conflicto armado) sin dejar de lado a la democracia, todo lo contrario creando una democracia mas participativa que seria la mejor solución, como diría Zuleta como solución de los problemas colombianos. “Un pueblo fuerte, organizado, capaz de reivindicar sus derechos, de reclamar sus necesidades, es el único que puede remediar la trágica debilidad del Estado.”

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