martes, 2 de diciembre de 2014

Sesión 14: La democracia y la paz.

“Hay que comenzar por decir francamente que la democracia no pertenece a las tradiciones de la izquierda. Las tradiciones de la izquierda han estado determinadas por el marxismo, tanto entre nosotros como a escala mundial, y el marxismo no es un pensamiento democrático. Marx mismo no es demócrata, ni Lenin, ni mucho menos Stalin.”
Estanislao inicia luego de esto con un análisis que hace del mismo Marx, al afirmar que cuando mencionaba los derechos humanos nos proporciona la idea de que para el estos son la lucha del individualismo contra el mundo capitalista, burgués y egoísta como en el mismo texto nos dice. Además también podemos observar una critica bastante fuerte sobre los derechos humanos, también se nos expone que las tradiciones que se han creado en base a los derechos humanos no corresponde a una tradición meramente marxista, además también se nos nombra que una persona que tiene una ideología dictatorial del proletariado como la meta mas grande no se puede ser un demócrata propiamente, o al menos no en su totalidad, se puede llegar a ser un demócrata “táctico” hasta que se puede lograr el “gran éxito”, el cual es la abolición absoluta de la democracia.
Por otro lado el texto nos dice 2 formas en las que se puede combatir la democracia, a la primera se le denomina la forma racionalista y a la segunda manera la forma irracionalista. En el texto se profundiza en lo que es el modo racionalista dado que se esta presente desde Platon. Una de las debilidades que se encuentra en la democracia ateniense  que pueden dar nacimiento a la racionalidad es que en esta solo tenían derecho a voto los ciudadanos y no tenían en cuenta a los esclavos y estos formaban la mayor parte de la población. Pero una de las grandes ventajas que tiene la democracia es que en esta ningún individuo tiene un cargo por derecho propio (ya sea por herencia o por nobleza), también podemos entender que en la democracia el poder se conquista, se reconquista o se pierde ya sea el caso.

En la oposición que marca Platon hacia la democracia a tenido una continuación persistente en la historia desde su época es la idea de que las minorías que tienen mayor formación, las que denominaremos mas ilustradas, son las que deben tener en su mando el poder. Dado que las mayorías no saben lo que quieren y no entienden los asuntos del gobierno como lo harían las primeras en mensión, ya que se dice que solo estas están preparadas o capacitadas. También para fundamentar esta ultima premisa se dice que no se puede poner al pueblo a opinar sobre cosas que desconoce porque para esto tenemos a las individuos ilustrados, a los padres de la patria o a los congresistas.

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